La excursión escolar

Había pensado que iba a ser difícil para mí ir a la excursión. Pero parece que, después de todo, voy a ir. Mi madre vendrá conmigo y mi padre cuidará de la casa.

Un registro de mis impresiones
Las palomas y yo: Memorial de la Paz de Hiroshima

Las palomas susurraban “po-po-po” y “kuru-kuru”. Al principio no se acercaban a mí (creo que porque les daba miedo la silla de ruedas). Pero cuando cogí comida para pájaros, se posaron en mis hombros, en mis brazos y en mi cabeza. Es sorprendente que tanto las palomas como la gente que tiró la bomba sean seres muy calculadores.

Estuve en el Memorial de la Paz de Hiroshima. Dentro estaba oscuro. Solo lo expuesto está iluminado, así que la atmósfera era extraña. Hay un modelo expuesto del momento del bombardeo. Una madre y su hijo con la ropa hecha jirones escapaban de algo cogidos de la mano. Todo a su alrededor estaba en llamas. Era del mismo color que la sangre que mana de mis heridas cuando me caigo.

“¡Es repugnante!”, susurró mi madre a mi espaldas. Después giró la cabeza y dijo: “No debería haber dicho eso, ¿verdad? Debería haber dicho, “lo siento por ellos”, porque ellos no querían ser así”.

Yo no pensé que fuera repugnante. Eso no simbolizaba el bombardeo. Ni tampoco toda la guerra. Una chica como yo, que no sabe nada acerca de la guerra, pretendía hacerse así la dura.

En otro expositor estaban las grullas de Sadako, que murió por una enfermedad provocada por la bomba. Las hizo utilizando un tipo de papel de cera rojo transparente. (más…)

Lo titulo así porque entre los confirmados y los rumores, gran parte de los dramas del invierno van a ser segundas partes. Hay algo que siempre me ha gustado de los dramas japoneses y es que contaban historias en diez capítulos. Si empiezan con las segundas partes, entonces las historias se convertirán en guiones y eso no me va a gustar tanto. Espero que sea pasajero. Pongo solo dos ejemplos, aunque hay otros dos más y comento que, de momento, no me gusta nada de la temporada de invierno ni siquiera para ponerlo en el blog. Espero que, al menos, se salve uno, porque si no voy a pasar otra temporada en blanco.

Code Blue 2

Argumento: Médico. ¿Para qué voy a contar más?

A favor: Los actores secundarios, si siguen siendo los mismos que los de la primera parte.

En contra: Todo lo demás. Y, por encima de todo, que es el drama de los lunes, así que toda esperanza que pudiera tener sobre el drama estrella de la temporada queda en nada.

Hancho 2

Argumento: Policíaco. Lo siento, pero no vi la primera parte que se emitió en primavera.

A favor: Si van a hacer una segunda parte supongo que no les debió de ir mal, pero…

En contra: Como ya he dicho muchas veces, estoy cansada de dramas policíacos.

 

Una estudiante de tercero

Pensando en que mi vida en el internado terminará pronto, este año estoy en el Comité Ejecutivo como suplente. También me esforcé mucho con la fiesta de Navidad, deseando entretener a todo el mundo. He estado muy ocupada, pero también muy satisfecha conmigo misma porque he hecho varias cosas por el bien de los demás.
“No dejaré que las pequeñas cosas puedan conmigo”, me dijo mi madre, “así que, Aya, tú también tienes que prepararte para una guerra larga”.
Me siento avergonzada por pensar solo en el presente. La primavera pronto terminará. Y mientras saco la mano por la ventanilla del coche para coger los pétalos de flores, siento la profundidad del amor de mi madre. Eso me da paz.

Me siento más asustada cuando me levanto por la mañana que cuando me acuesto. Tardo una hora en doblar el futón y en ponerme el uniforme, otra media hora en ir al baño y después cuarenta minutos en desayunar. Cuando mi cuerpo no puede moverse bien, tardo incluso más. Ni siquiera tengo tiempo para mirar a alguien a la cara y decirle, “buenos días”. Suelo ir mirando al suelo. Esta mañana me he caído y he notado un horrible sonido en la barbilla. He comprobado si estaba sangrando. No lo estaba así que me he sentido aliviada. Pero sé que durante varios días sentiré algo de dolor y que tendré heridas en los hombros y en los brazos.

He perdido el equilibrio en la bañera y me he hundido haciendo burbujas. Extrañamente, no he sentido que fuera a morir. He visto un mundo transparente. Supongo que el cielo es así… (más…)

Como es una colaboración mía bajo Koi Fansub, la dirección más importante que tenéis que tener en cuenta es la de su foro.
Para más información del drama, podéis pinchar aquí.
Para leer una reseña del drama, podéis hacerlo aquí. (Cuidado con los destripes).
Para capítulos anteriores, podéis pinchar aquí.
Para conocer las normas del fansub, algo que considero imprescindible, podéis pinchar aquí o visitar Koi Fansub.
Para poneros en contacto conmigo para cualquier cosa podéis escribirme a yoakenofansub@gmail.com.

Siento el retraso. Por cierto, hay escenas en este capítulo que me recuerdan siempre por qué me gusta tanto este drama.

Descarga por torrent

[Koi Fansub] Anego 02 Sub Esp

Descarga por megaupload

http://www.megaupload.com/?d=X4JC802E

Marzo

Enhorabuena Ako y Hiroki por haberos graduado. Ahora tenéis que afrontar los exámenes de entrada al instituto. ¡Buena suerte!

Tengo ganas de salir al campo
a recoger brotes fértiles de candalillo.
La lluvia de primavera cae silenciosamente.
Esta primavera solo trae soledad.

Estoy muy preocupada por mi futuro. Le he dado la espalda a mi vida sin darme cuenta. ¿Qué ha pasado con mis esperanzas de futuro? Ya no puedo pensar en serio lo que quiero ser en un futuro. Lo dejo estar. Las olas de mi destino me han arrastrado. Ni siquiera sé a qué podría dedicarme. “Todavía queda otro año”, dice mi madre. “Solo me queda un año”, pienso yo. Ya no sé como unir esa distancia que separa nuestra forma de pensar.

Los estudiantes que vienen todos los días del Centro Médico de Salud Aoi Tori – y aquellos que han estado en el internado desde que eran niños – son diferentes. No tienen dudas y parecen vivir su vida sin problemas. “No nos importa que hagas trampa, ¡pero al menos sé puntual!”. Como siempre llego tarde, R-sensei y la enfermera jefe siempre me dicen lo mismo. Pero con la limpieza, por ejemplo, soy lenta y aun así quiero hacerla. No puedo hacer trampa con eso… (más…)

Comidas

Ya no puedo sostener los palillos muy bien. Mi pulgar de la mano derecha no se estira lo suficiente y los demás dedos están rígidos y no se mueven, así que no puedo sostener la comida entre los palillos. He desarrollado mi nueva forma de comer de modo natural.

El menú de esta noche constaba de arroz, langostinos fritos, ensalada de pasta y sopa. Primero, he mezclado la ensalada de pasta con el arroz. Con eso no tengo ningún problema. Puedo sostener un langostino frito porque es grande pero no soy muy buena con los fideos (aunque me encanta el udon).

Tengo que tener cuidado al tragar. A menudo me atraganto, así que tengo que transportar la comida en el momento adecuado, mover mi boca a un ritmo concreto, aguantar la respiración y luego tragar.

Chika, mi compañera de clase, no puede mover bien su mano izquierda, así que acerca la cara al plato para poder comer. Teru-chan se pone todo, el arroz, los segundos platos y los ingredientes de la sopa de miso en el mismo plato para poder comer. Yo estoy entre las dos. Puedo mover la mano izquierda, así que puedo sostener un bol. Eso significa que puedo fingir que soy una persona normal.

Hace mucho tiempo leí un libro escrito por Kenji Suzuki, el presentador de televisión. En él decía que cuando dos personas discapacitadas acuden a una cita a ciegas, lo primero que deberían hacer es hablar de su debilidad. ¿Mi forma de comer es una debilidad? “¿Llamo la atención porque soy muy lenta?”, le he preguntado a la jefa de dormitorios. “En vez de decir eso”, ha contestado, “lo siento por ti”. Ha sido una observación bastante sorprendente.  Yo siento que, en Okayo, de nuevo hay gente que lo hace todo por mí. Las personas discapacitadas están clasificadas en dos categorías: casos serios y casos leves. Yo estoy clasificada como caso serio.

Frustración

Uno de los profesores me ha parado en el pasillo y me ha preguntado: “Aya, ¿te sientes frustrada?”. Me he quedado sin habla. Supongo que lo han deducido a través de mis preguntas, de mis ensayos y de mis dibujos. ¡Pero maldita sea! ¿Cómo han podido tildar a todo lo que hay dentro de mi corazón solo como frustración?

De ser una persona sana me he convertido en una persona discapacitada y mi vida ha experimentado un gran cambio por esa causa. Es más, mi enfermedad está avanzando. Ahora estoy luchando contra mí misma. No puedo sentir ninguna satisfacción mientras lo hago. Mientras paso por toda esta preocupación, sé que nada se va a solucionar pidiéndole a alguien que me escuche pero, yo solo quiero que intenten entender cómo me siento y que me apoyen, aunque solo sea un poco. Por eso he hablado con Suzuki-sensei y le he enseñado mis cuadernos con mis pensamientos y preocupaciones. Otros profesores me han dicho que debería reservarlos para mí misma. Pero ni siquiera puedo moverme porque la carga que soporto es demasiado pesada.

“¿Parezco una chica que representa a la frustración reencarnada?”, le he preguntado a mi madre. “Todo el mundo se siente frustrado”, me ha contestado. “Es mejor ser valiente y decir lo que piensas en el acto. Si te preocupas después por lo que te dijeron o por lo que hiciste, los demás pensarán que siempre estás preocupada por algo”. Sé que no suelo responder rápido. A veces ni siquiera reconozco ante mí misma que soy discapacitada. Estoy en un pozo de desesperación. Pero, extrañamente, no me siento morir porque creo vendrán tiempos mejores en el futuro…

Jesucristo dijo que vivir en este mundo era una prueba divina. ¿Quería decir que hay que vivir pensando en lo que viene después de la muerte? Debería leer la Biblia.

Trastorno del habla

Me resulta difícil pronunciar las columnas ma, wa y ba del silabario kana y también la n. En clase de química, me han pedido que respondiera a una pregunta. Yo sabía que la respuesta era mainasu (menos), pero no he podido pronunciarla. Mi boca puede adoptar la forma adecuada, pero no puedo pronunciar el sonido. Solo sale aire. Por eso no puedo hacerme entender.

Durante estos días a menudo hablo conmigo misma. Hasta ahora no me gustaba hacerlo porque pensaba que sonaba ridículo, pero creo que ahora lo intentaré más. Es bueno que mi boca practique. Si hay alguien más o no, yo sigo hablando…

He pensado en presentarme como candidata a secretaria del Consejo de Estudiantes. También me presenté cuando estaba en quinto. Habrá un debate público entre los dos candidatos, así que tendré que ensayar discursos. ¡Ah! ¡Tengo muchas cosas que hacer, además de entrenar y estudiar! Estoy metida hasta el cuello. ¡Cielo santo!

Recuerdo haber tenido una gran pelea con uno de mis compañeras en aquellos días de colegio. Un día, fui a dar un paseo con mi perro Kuma por el parque. Mi compañera estaba allí con su hermano mayor y su perro. La pelea empezó porque ella azuzó a su perro contra Kuma. “¿Por qué has hecho eso?”, le pregunté. “Porque mi hermano me lo ha dicho”, contestó. Yo me enfadé mucho y le dije: “¿Entonces cometerías un asesinato simplemente porque tu hermano te lo pidiera? Siempre tiene razón, ¿no?” (Es la lógica que mi madre me enseñó).

Sin embargo, ella no detuvo a su perro. Y una gran pelea estalló entre dos humanos. ¡Fue tan feroz! ¡Tan intensa! Yo no me detuve ni siquiera cuando mi cabeza golpeó la acera. Mi hermano pequeño y mi hermana me cubrieron. Sí, con ese poder y ese sentido de la justicia Aya debería aspirar al puesto de secretaria del consejo.

Mi trastorno del habla se está haciendo más evidente. Cuando estoy conversando con alguien, las dos partes tenemos que armarnos de paciencia. No puedo decir, “disculpa…” cuando quiero pasar por delante de alguien. No puedo tener una conversación normal si la persona con la que estoy hablando no se esfuerza en escuchar. Ni siquiera puedo expresar placer diciendo cosas como “El cielo es hermoso. Las nubes parecen de helado”.
Me siento muy frustrada.
Me enfado.
Me siento deprimida.
Me siento triste.
Y, al final, lloro.

Fin de año

Ya he escrito mis felicitaciones de Año Nuevo. Solo conocía algunos códigos postales, entre ellos el 440 (de Toyohashi), y dos o tres más. Me he encontrado con muchos códigos postales diferentes este año, en parte porque conozco a muchos alumnos y profesores en el internado. Japón es un país grande.

Todos están ocupados con la limpieza de fin de año, cocinando arroz y yendo de compras. ¿Qué puedo hacer yo?
“Aya, te encuentras bien, ¿verdad?”, me ha dicho mi madre.
“¿Puedes limpiar el suelo?”
“Claro.”
Ella ha escurrido los trapos por mí y los ha dejado en el suelo a una cierta distancia.

Estoy perdiendo mi entusiasmo por el Año Nuevo. ¿Por qué no puedo sentirme con ganas y pensar en mis propósitos para el Año Nuevo? He gritado, sintiendo que, de algún modo, estoy bloqueada. Mis valores siguen cayendo.

Un profesor de Higashi nos dijo una vez: “Lo más importante para resolver un problema sobre el japonés moderno es captar cuál es la pregunta y seguirla con la mente abierta. Para ser personas abiertas, no deberíais tener ideas preconcebidas. Para conseguir eso, tenéis que leer muchos libros. Cuanto más leáis, menos ideas preconcebidas tendréis”.

Sí, yo leeré muchos libros y asociaré todos sus kanji. Acabo de darme cuenta de que la consideración hacia los demás y hacia sus sentimientos también se fomentan a través de la lectura. De vez en cuando, dejo de hablar cuando considero que no pueden entenderme por mucho que lo intente. Muchas veces después lo he lamentado, pensando que debería haber hecho algo diferente. Por eso me sigo deprimiendo.

He decidido escribir mi primera caligrafía del año. He sacado un pincel fino nuevo y lo he mojado en tinta. Es difícil hacer caligrafía sin un modelo. La vida sin modelo es aun más difícil.

Después de practicar un poco, he hecho una buena copia del kanji sunao (dócil).

Acontecimientos otoñales

El Festival del Internado
Mi madre y mis hermanas vinieron. Mi madre dijo que lloró cuando vio bailar a I-sensei en el escenario.
“¿Por qué?”, le pregunté.
“Quizá porque parecía que se estaba esforzando mucho. En un instituto normal, solo los alumnos actúan, ¿no? Me conmovió que un profesor actuara con gran seriedad junto a los alumnos. Creo que por eso lloré. También me gustó ese chico que interpretaba a un mono y que caminaba por el escenario como si fuera alguien que sufría de parálisis cerebral. Pero en realidad, él no podía caminar de otro modo. Quizá porque era el papel perfecto para él, la gente se reía. Eso me hizo llorar aun más”.
Me sorprendió descubrir que yo he heredado la parte llorona de mi madre.
“Pero mamá”, le respondí, “en abril, cuando vi a S-chan caerse y reírse, pensé que era una super mujer. Yo me preguntaba si yo algún día podría ser tan fuerte. En aquella época yo podía reírme cuando me caía. Yo creo que se estaban riendo más del disfraz que llevaba el chico que interpretaba a un mono que de su forma de caminar”.

El Festival Deportivo
Jamás imaginé que un colegio para discapacitados tendría un festiva deportivo. Me preguntaba cómo los alumnos desfilarían cuando ni siquiera podían caminar… (Había olvidado por completo que algunos pueden caminar y que también hay sillas de ruedas). Se respiraba un ambiente de cooperación, de deseo de ayudarse los unos a los otros y de hacer cosas que, en realidad, no se pueden. (más…)

Entradas siguientes »