
Advertencia: Posibles spoiler o destripes.
En Japón suelen “adaptar” palabras extranjeras. En Sapuri hay al menos tres. La primera, el título. Sapuri viene de supply, pero se pronuncia “saplai”. De ahí Sapuri (más o menos). El título, para un occidental de habla no inglesa, es bastante confuso. Significa suplemento, pero eso en un drama japonés puede dar lugar a cualquier cosa.
La segunda palabra es “furita”. La procedencia de ésta es más complicada. Viene de una mezcla del alemán “freeter” (quizá algo similar) y del inglés. Lo importante es el significado. En el archipiélago más oriental, la educación es estricta. Los niños tienen que pasar un examen para entrar en un instituto público. Aunque no es obligatorio, la mayoría asisten. El acceso a la universidad también es complicado. Y una vez que logran entrar, la mayoría tiene que mudarse para poder asistir. Muchos de ellos buscan trabajos temporales para poder vivir cómodamente. Ellos lo llaman “paito”, de “part”. El problema es que, en los últimos años, esa tendencia a buscar trabajos temporales no se termina después de la universidad. Muchos jóvenes japoneses continúan con esos trabajos temporales y no ingresan en el sistema. Sistema en el sentido de ingresar en una compañía y trabajar allí de por vida. La persona que no tiene trabajo fijo, que no tiene carrera, lo que aquí llamaríamos un vago o alguien que aún no ha encontrado su lugar, es un “furita”. Y si aquí muchos nos damos con un canto en los dientes por encontrar un trabajo, sea el que sea, allí no está bien visto del todo.

Sapuri es la historia de un “furita”, Ishida Yuya (Kamenashi Kazuya) y de una agente de publicidad, Fujii Minami (Ito Misaki). Él es muy joven y ella no tanto (según el baremo japonés). Ella es ambiciosa y adicta al trabajo. Él, como buen “furita”, pasa de todo pero es divertido, espontáneo y sincero. A priori, la historia se parece mucho a la de Anego, pero solo en apariencia.
Primero, porque el ambiente en el que se desarrollan ambos dramas es diferente. En Sapuri es una agencia de publicidad y los personajes han sido caracterizados con más sofisticación. Quizá sean más fríos, más distantes y profesionales, más malintencionados. Segundo, porque Ito Misaki parece que se ha tragado el palo de una escoba. Es cierto que el papel de Fujii Minami requiere un carácter frío y distante, pero cuando cambia, y aquí está la clave, en el cambio, sigue siendo la misma. Alguien dijo por ahí que cuando veía a Misaki en Sapuri era como ver a “alguien que, o bien olía a mierda o tenía ganas de tirarse un pedo”. Un poco ordinario pero muy gráfico.
Ambos se conocen. Él entra a trabajar en la agencia de publicidad. Ella le ayuda. Él se enamora de ella. Ella también (o eso nos hacen creer), pero una mujer adulta con un chaval, no está bien visto, así que tiene dudas. Esta es a grandes rasgos la historia. Los secundarios, como siempre, tienen la suya, pero, también como siempre, la cuentan a medias o la dejan sin terminar.
Sapuri es un drama técnicamente muy bueno. La historia, sin ser muy transcedente, de haber sido de otra forma, habría ayudado a crear un buen drama. Pero la moralina tira todo por los suelos. Cuando Ishida Yuya entra en la agencia, y después de unos cuatro capítulos, se da cuenta de que ya no quiere ser furita y de que quiere ser creativo. Bien. En los siguientes cuatro capítulos se esfuerza… pero no lo consigue. Fallo número 1.
Fujii Minami es una adicta al trabajo. En ocho capítulos intenta cambiar y disfrutar más de la vida. Se enamora, pero duda, duda y duda. Y lo peor es que el espectador no se traga en ningún momento que ella quiera a Yuya. No hay química entre actores. Ninguna. Fallo número 2.
Como siempre, el final. Casi diría que surrealista. ¿Entonces? ¿Por qué plantean una historia y presentan a unos personajes que ni desarrollan, ni profundizan ni rematan? Otra gran pena.
Lo mejor, como siempre, Kamenashi Kazuya en el papel de joven “furita” y Enjoy man (la tercera palabra), Sato Koichi.
También está subtitulado al español completo en Koi Fansub.
Diciembre 26, 2007 at 10:03 pm
pienso que es una serie super!!!^_^
esta de pelos,me encantan las historias de amor como la de DENSHA-OTOKO y SAPURI;sobre todo me gustò el trama de la de sapuri, ademas la continue viendo porque KAMENASHI KAZUYA ESTA SUPER GUAPO º_º
Diciembre 9, 2008 at 5:26 pm
Me da mucha risa pensar que Ito Misaki no tiene buen olor. Quizás se ve de esa manera en este drama, pero actua genial. Un detalle, se ve a Kame bastante simpatico al lado de Ito Misaki ya que el es más bajo que ella. Me gustó este drama con algunios pasajes de comedia, y la música está bien. Lo de Misaki se soluciona con perfume y lo de Kame con calzado especial para tipos no muy altos
Diciembre 9, 2008 at 6:01 pm
Escofield, se presta a confusión, pero yo me refería a que la mierda es olida por ella, no que ella huela a mierda :P.
Diciembre 9, 2008 at 8:22 pm
Gracias por la aclaración