Tattakoi

Advertencia: Posibles spoiler o destripes. 

La mayor decepción que he sufrido con un drama. El dicho de “poner la miel en los labios” (y luego llevársela) se aplica muy bien a este drama. Se salvan los cuatro primeros capítulos, luego muere irremediablemente hasta un final que da risa. Empecemos con la historia. Kanzaki Hiroto (Kamenashi Kazuya) es un chaval joven y pobre. Es el dueño de un taller de barcos en Yokohama y tiene una familia a sus espaldas. Un hermano pequeño con graves problemas respiratorios y una madre… en fin, bastante alejada del concepto.

Tsukioka Nao (Ayase Haruka) es todo lo contrario. Es hija de uno de los joyeros más importantes de Japón. Una niña sobreprotegida. Cuando se conocen, en ella hay algo que no encaja. Tiene 20 años pero se comporta de forma muy infantil. Más adelante se desvela que padeció una enfermedad muy grave y que pasó su adolescencia prácticamente encerrada. Y, casi al mismo tiempo, el drama, a través de Hiroto, que es el narrador, empieza a anunciar una gran tragedia.

El problema de tanto anuncio indirecto es que crea una expectativa en el público, que si luego no se satisface, como ocurre en este caso, el drama pierde todo el encanto. Los cuatro primeros capítulos son los encantadores, porque es cuando nace el amor, cuando se dan los primeros besos, cuanto todo es ilusión. Y, a pesar de que no cesan de machacar con lo de la tragedia, hasta ahí merece la pena verlo.

Ayase Haruka

Después, todo el mundo espera la tragedia y ésta no llega. Pasan los capítulos y sí, se intuye algo porque las cosas no les van bien, las familias se oponen, la vida es muy dura y bla, bla, bla… pero ahí se queda la cosa. Y lo que es peor, porque nadie lo esperaba, es que tiene un final feliz. Ridículo pero feliz. Los actores principales están fantásticos. Conozco a alguien que ha recuperado la fe en Ayase Haruka después de este drama. Los secundarios, Tanaka Koki, Hiraoka Yuuta y Toda Erika, simplemente están decentes. Lo único que falla es la historia.

Hay otra persona que es clave en el desarrollo de este drama, su guionista, Kitagawa Eriko. Aunque la mayoría de sus dramas, Orange Days, Beautiful Life y Long Vacation, entre otros, gustan mucho en Japón, con este su prestigio ha decaído bastante. La audiencia de Tatta hitotsu no koi fue un fracaso. Los japoneses están cansados “de que escriba lo mismo siempre y que no sea original”. Pero hay otro rumor que quizá explique mejor el porqué del cambio tan brusco en el drama.

Al parecer, Kitagawa Eriko pretendía terminar el drama como todo hacía indicar, con uno de los dos protagonistas muertos y enarbolando la bandera de amor eterno para siempre. Muy al estilo Romeo y Julieta, vamos. Ella misma declaró en una entrevista que el drama lo había escrito para Kamenashi Kazuya, y eso es indudable. Hay escenas en las que no se sabe si habla Hiroto o Kame. Pero también se dice que Kitagawa se encaprichó de su inspiración (de él) y, que proyectando sus sentimientos en lo que estaba escribiendo, no quiso que terminara mal…

Son solo rumores y no hay nada salvo el propio transcurso del drama para desmentirlos (o no). Que cada uno juzgue por sí mismo.

Subtitulado al español, está aquí.