
Advertencia: posibles destripes o spoilers.
Lo que más me llamó la atención de Lunch no Joou fue el reparto. No en vano, consiguió el premio que otorga cada temporada la academia japonesa de televisión al mejor elenco de actores, en conjunto. Es un drama culinario, si es que eso existe. Supongo que quiere decir que toda la acción se desarrolla en un restaurante, pero empecemos por el principio.
Mugita Natsumi (Takeuchi Yuko) se encuentra un día trabajando en una cafetería cuando un personaje, no tiene otro nombre, le pide que finja ser su prometida a cambio de la mejor tortilla de arroz del mundo. Ella acepta casi sin dudar. Después de interpretar el papel a la perfección, su “prometido” se marcha con el dinero de la caja del restaurante y la deja allí. Por razones que se van descubriendo a medida que transcurre el drama, Natsumi decide quedarse y seguir con la mentira… hasta el final.
¿Y el restaurante? Es propiedad de la familia del “personaje”. ¿Y de cuántos miembros consta la familia? Pues del padre, Wakabayashi Go, mi personaje favorito del drama porque lo transmite todo en apenas diez líneas de diálogo, el “personaje”, su hermano, Yujiro (Eguchi Yosuke), el hermano mediano, Junzaburo (Tsumabuki Satoshi) y el hermano pequeño, Koshiro (Yamashita Tomohisa). ¿Y falta alguien? Sí. Un cocinero, un aprendiz de cocina, Minoru (Yamada Takayuki) y una verdulera, no porque grite sino porque se dedica a eso, Tomato (Itoh Misaki).
Es evidente que hay más secundarios. De hecho, a falta de un guión principal, la mayoría de los capítulos están dedicados a la comida y a situaciones con esos secundarios. Pero sí tiene un hilo principal. Quizá un poco absurdo pero es lo que más juego da. La gran mayoría de los hermanos se enamoran de Natsumi en mayor o menor medida. Así que, entre comida occidental y oriental, y con la gran mentira de fondo, una se pasa los doce capítulos adivinando con quien se va a quedar y si será la decisión correcta.

El capítulo final es surrealista. Creo que es la única pega que se le puede poner al drama. Supongo que es lo malo de este tipo de dramas. Cuando no hay historia, hay que improvisar surrealismos. El caso es que el final es previsible, el mismo título del drama lo dice, pero a ese capítulo le sobran los minutos que suelen añadirles a los episodios finales. Con sus tres cuartos de hora hubiera quedado niquelado.
Entonces, ¿qué hace que sea tan bueno? ¿Si digo que depende del estado de ánimo cuela? Con este drama a mí me ha pasado una cosa curiosa. La primera vez, me comía los capítulos. Lloraba, reía y disfrutaba. La segunda vez ha perdido todo el encanto. Quizá no sea síntoma de nada. Todos los actores interpretan papeles diferentes a lo que solemos ver de ellos. Takeuchi es divertida y Yamapi también. Misaki está adorable. De Tsumabuki las niñas dicen que es un sol. Yamada hace de pringado.
Pero quizá lo que hace que este drama sea especial sea el mimo con el que tratan todo lo que tiene que ver con la comida. No solo el hecho de que los protagonistas tienen un restaurante, sino la importancia que le dan a su trabajo. Y la respuesta que obtienen de la gente. La moraleja es que la comida puede sacar a la gente de su depresión. No. La comida puede convertirse en un motivo para seguir viviendo. Termina con una frase de Goethe: “Si nunca has llorado mientras comías, no sabes cuál es el sabor de la vida”. Ahí queda.

Las chicas de Koi están terminando de subtitularlo.



Yo también vi todos los capítulos de esta novela, y me gustó mucho.
Estoy completamente de acuerdo con los que dices, es decir la importancia que le dan a su trabajo, a la comunicación con la gente…
Uno de los actores que más me gustan: “el personaje” Shin-ichi Tsutsumi :)
Saludos!
Hola Nora :) Me alegro de verte por aquí.
Yo creo que, con el tiempo, terminará siendo uno de mis dramas favoritos, de hecho, creo que ya lo es pero yo aún no me doy cuenta. Cuando subtitulas o ayudas a subtitular un drama, tienes que verlo muchas veces y se hace un poco pesado, por eso lo digo.
A Shinichi Tsutsumi no lo mencioné porque me canso enseguida de poner enlaces, soy muy vaga, jeje. Pero sin él el drama no tendría sentido, es el enlace. Por cierto, ¿es uno de los actores que más te gustan en este drama o en general? Porque si es bueno tendré que ver dramas de él :)
Es el que más me gusta en general, y es muy bueno, porque es uno de los pocos actores que pueden hacer de “payaso” como en esta novela y también hay otras que es tan serio (el personaje) que te hace llorar…
Saluditos :)
Coincido en gran medida con lo que se apunta tanto en el post como en los comentarios sobre esta serie. Principalmente se trata de una historia sencilla, con buenos actores y personajes interesantes, pero con una historia mal contada.
No sé, da la sensación como que los guionistas se han centrado en crear momentos y se hayan ido dejando las cosas para el final y, cuando este llega, les entra el pánico, no saben que hacer, y escriben el guión borrachos perdidos.
Los que se quejan del final poco claro de “Kekkon Dekinai Otoko” deberían ver este dorama para saber lo que son las cosas poco claras. Yo, de todas formas, tengo bastante claro con quien se queda ella al final :).
Por cierto, que “Takeuchi Yuko” está “Linda, Linda, Linda” y cada vez me gusta más fisicamente, como actriz ya me gustaba mucho, e “Itoh Misaki” necesita engordar urgentemente.
Para final tontísimo el de “Anego”, y eso que tiene dos… :P. Pero vamos, sí, coincido contigo. Borrachos estaban fijo (o tuvieron que aumentar los capítulos del drama por exigencias de arriba).
Y tanto que el final de “Anego” es tontísimo, creo que hasta te has quedado corta. Es una de las pocas series que mientras la iba viendo, no me parecía tan mala, tiene incluso alguna escena buena, pero es que con ese final….. no puedo ni oir hablar de ese dorama, le tengo una tirria criminal, porque para acabar de jorobarla nos meten ese especial de mier.. digo de porquería que….. vamos, si no vuelvo a saber nada de esa serie viviré muy feliz (y es una pena porque Shinohara Ryoko siempre está fantástica, pero….)
Y con respecto a Lunch no Joou, a mí también me gustó muchísimo, y los personajes son de lo mejor, hay un gran elenco muy conocido y que le sacan partido a sus papeles, en su gran mayoría me han hecho mucha gracia, y coincido en que el padre es de lo mejor de la serie, es una pena cuando se muere. Y bueno, la ida de olla que tienen en el último capítulo es perfectamente olvidable, pero bueno, no lo joroba tanto como en Anego, de echo hasta puedes considerarlo gracioso, pero bueno, se acepta la sugerencia de la borrachera, como ya dice la canción:
“Alcohol, alcohol, alcohol,
hemos venido a emborracharnos
Y EL RESULTADO NOS DA IGUAL”