Antes de explicar el porqué del título, voy a hablar de dramas abandonados. Hoy son dos, el primero es DxD. Era un drama que me apetecía mucho ver por Nagase y por Okada, pero la lentitud del fansub que lo sacaba en inglés ha hecho que pierda todo el interés por él. Después de dos capítulos, cuando ayer comencé a ver el tercero descubrí que no me interesaba nada. Está mal decirlo porque yo tengo un fansub y no me gustaría leer que por mi tardanza alguien ha perdido las ganas de ver un drama, pero lo cierto es que es un hecho. Cuando un drama no termina de engancharte, o lo ves de un tirón o te cansas, y eso me ha pasado a mí. Por si a alguien le interesa, Okada es una especie de cazafantasmas al que Nagase se une después de una “experiencia”. Los dos están muy jóvenes, el drama es antiguo y eso se nota en los efectos especiales. El otro drama es Water Boys 2. Lo abandoné hace ya tiempo porque no me ofrecía nada nuevo y me gustaron más las interpretaciones del primero.

Hace un rato he terminado de ver la primera temporada de Trick y creo que no voy a ver más. Es la historia de una maga, Nakama Yukie, que se dedica a descubrir los trucos de los espiritistas y parapsicólogos falsos con la ayuda de Abe Hiroshi, que es un profesor de universidad, un genio científico que reparte bastante bien. El drama tiene un sentido del humor bastante peculiar porque uno de los directores es el mismo que el de IWGP, los casos se desarrollan cada dos capítulos, algo que permite que lo hagan con más profundidad y Abe y los secundarios están muy bien. Lo malo es que es la peor interpretación de Nakama que he visto, parece que siempre está de cachondeo (como le ocurre a veces en Gokusen con el Subdirector) y no actuando, y que salvo los cuatro primeros capítulos el resto me ha aburrido bastante.

Y ahora, lo de los seis capítulos. Desde que las audiencias son tan bajas, he observado que cada vez son más frecuentes los dramas de seis capítulos. Es posible que sea por motivos de agenda de las cadenas, disponibilidad de actores u otra razón que se os ocurra, pero también es posible que este formato sea más rentable. Con menos capítulos, si es un fracaso, pierden menos dinero y no tienen que pegar cortes bruscos al guión. A mí, si un drama está bien, me da igual que tenga uno, seis, nueve, diez o doce capítulos. Pero sí prefiero algo corto y compacto a algo que se presumía largo y que cortan porque no vende.