bloodymonday

Ya comenté en su día que el tema del terrorismo en la ficción no es uno de mis temas favoritos y que por eso Bloody Monday me estaba dejando bastante indiferente. Hoy, después de haber visto los dos últimos capítulos, mantengo esa indiferencia y añado que empiezo a cansarme de que los dramas se parezcan tanto unos a otros. A mí la estética y la forma de llevar la trama me recuerda mucho a SP.

Al margen de aburrirme muchísimo con sus capítulos de cincuenta minutos, el reparto no me ha convencido en absoluto. Es imposible que el espectador se encariñe con los personajes porque para mantener la tensión dramática son todos caras largas y frases lapidarias. Además, el asunto del pirateo informático queda relegado a un segundo plano cuando a mí me parecía lo más original. Resumiendo, que no es mi tipo de drama favorito.

Love Shuffle y Honjitsu mo hare, ijo nashi son, por otro lado, prototipos de comedias japonesas sobreactuadas y repetitivas que tampoco llevo bien. Del primero lo que más me ha irritado del primer capítulo es la reafirmación de que Tamaki Hiroshi, además de estar demacrado, actúa igual en todos sus dramas. Del segundo, al margen de la sensiblería, la certeza también de que no me gusta Sakaguchi Kenji sobreactuado, y en este drama se lleva la palma.

Por último, Kiina me ha durado unos cinco minutos, justo el tiempo en el que la protagonista ha hecho dos o tres de sus tonterías, marca de su personaje. Es una pena porque me gustan los dramas en los que se investigan casos fuera de lo normal, pero sé a ciencia cierta que no voy a poder soportar a la actriz haciendo monerías todo el drama.