Solo me quedan dos dramas de esta temporada por terminar de ver: Triangle y Voice. Ninguno de los dos me está gustando especialmente, aunque cuando los termine ya explicaré el porqué. El resto, como ya comenté aquí en su día, los abandoné sin remordimientos. Creo que es de las peores temporadas que recuerdo. A ver si la siguiente, sin ningún drama que me atraiga especialmente, consigue sorprenderme.

Creo que tampoco llegué a comentar aquí que había terminado de ver Innocent Love. Como ya expliqué la primera vez que hablé de él, termina siendo un drama excesivamente lento y con un ritmo muy desequilibrado. Ni Horikita Maki ni el otro chaval están a la altura de sus personajes, y al ser los protagonistas, convierten el drama en algo muy ñoño y muy pesado. Y es una pena porque, a pesar de que la historia de ella es un calco de la de la protagonista de Nemureru Mori, es un tema que siempre da mucho de sí. En resumen, con mejores actores y otro ritmo, el drama habría merecido algo más la pena.

Otro de los que me ha dejado un poco con cara de tonta es Akai Ito. Primero, porque todo lo que pasa es imposible de abarcar en la vida de una sola persona. Enumero: adopciones, dos 29 de febrero, amor, celos, suicidios, cosplays, accidentes, drogas, sexo, amistad, traición, embarazo… y algo más que seguro que se me olvida. Es un culebrón de adolescentes que se deja ver y punto. Si gustan esos temas, gustará más, y si se aborrecen, gustará menos.

El último que he dejado para hoy es Prisoner, principalmente porque no tengo nada que decir de él que no haya dicho ya. Sé que tengo pendiente una reseña de Scandal; pronto.