Actress


Real-Clothes-R09-banner

No me gusta la moda especialmente. No voy a decir que voy a trabajar en chándal, pero sí he de reconocer que si no estuviera mal visto ir en pelotas por la calle, yo lo haría con gusto. Pensar en ropa y comprarla me estresa. Cuando tengo que comprarme ropa, no aguanto más de media hora en el mismo sitio. Veo y compro. Un minuto máximo.Vale, tres.

Cuento todo esto porque Real Clothes es un drama dedicado exclusivamente a la moda y, en concreto, a la ropa de mujer. Los ocho primeros minutos están dedicados a la presentación de personajes: una chica normal y corriente, afeada por el guión, Karina, que, de repente, es trasladada de la sección de colchonería a la de moda de mujer de unos grandes almacenes. Una super experta en moda ideal de la muerte, Kuroki Hitomi que, después de trabajar en París, acepta con gusto un traslado al mismo centro comercial que el de Karina. Una mezcla del patito feo y la Cenicienta.

Exceptuando las tonterías y las muecas de Karina en los primeros minutos, el primer capítulo me ha resultado bastante entretenido y emotivo, sobre todo, por eso de la superación personal. No me gusta nada la idea del lema “eres lo que llevas puesto”, pero quiero saber si lo desmontan. Si no, el drama no merecerá la pena. O sí.

Samurai 01

Respecto a Samurai High School, me ha parecido una estupidez como un piano de grande. El típico payaso de instituto, casi por ciencia infusa, se convierte en un samurai cuando se da un golpe. El drama está lleno de tonterías, exageraciones, tópicos y malas interpretaciones. A ver si algún día se cansan de hacer dramas de este tipo…

Por cierto, aprovecho para decir que he abandonado Fumo Chitai, porque el segundo capítulo superó mi umbral de aburrimiento y por las razones que ya comenté en su día.

Buzzer_Beat

Me gusta este cartel. Primero, por la peluca. Segundo, porque no es Yamapi aunque ponga Naoki en la camiseta. En fin. Buzzer Beat es la historia de un jugador de baloncesto profesional bastante inseguro, Yamapi, comprometido con una chica “bipolar”, Aibu Saki, que conoce a otra, violinista, Kitagawa Keiko, que a su vez empieza a salir con su entrenador, Ito Hideaki. Dicho esto, el final es algo bastante claro y previsible, cerrado, algo soso y típico de los dramas románticos.

Elementos a destacar. La pésima actuación de Aibu Saki. Lamentándolo mucho, le faltan como veinte años para poder interpretar un papel dramático… y de mala. La no-actuación de Yamapi. Entiendo que su personaje sea un pusilánime, pero por el amor del cielo, chico, que todo el drama para ti es una emoción y te he visto sonreír solo una vez. ¿Y este hombre va a dar cuatro conciertos solo en Yokohama? Serán nanas, ¿no? El desaprovechamiento de Ito Hideaki. Tanto, que a mitad del drama le mandan al extranjero para que los otros dos se líen sin obstáculos. La buena interpretación de Kitagawa Keiko hasta el capítulo final, donde se convierte en la actriz de Mop Girl, con sus mohínes y sus gestos exagerados. Y, por último, el abandono paulatino del tema del baloncesto, de los secundarios y de todo, para centrarse exclusivamente en la relación Yamapi-Keiko. Odio que los guionistas o productores hagan eso con los dramas. Que en su mente tengan una idea que desarrollan más o menos bien, y que en cuanto surge una posibilidad de que la audiencia mejore, cambien todo sin importarles un pimiento lo demás. Y no digo que no sea algo que no se haga con asiduidad en todo el mundo, pero, por el amor del cielo (y 2), que disimulen un poco.

Pese a todo, el drama me ha gustado. Bueno, yo no diría que me ha gustado, sino que he logrado verlo entero sin aburrirme demasiado y con emoción en muchos momentos. Quien me entienda que me compre.

Lo de otoño es un decir, porque últimamente tienen tal desbarajuste de fechas de estrenos y de finalizaciones de dramas, que es una aventura averiguar a qué temporada pertenece cada uno. En cualquier caso, ya dije que iba a hacerlo diferente, así que allá voy.

Samurai Seventeen

Samurai Seventeen

Argumento: Un chaval de instituto tirando a apocado descubre un documento antiguo y, cada vez que está en dificultades, se convierte en samurai… y revienta de todo (imagino).

A favor: Quizá Shirota Yu. A mí me gustó mucho en Koshonin. Miura tampoco me desagrada.

En contra: Pues lo de siempre, que puede ser una tontería como un piano. (más…)

De BOSS. Creo que no me equivoqué en la predicción. De hecho, hace media hora estaba a punto de retractarme, por la famosa traición del final, pero no, me mantengo en mis trece. Me gustaría colar un destripe para ilustrar lo mal interpretada y guionizada que está la traición, pero creo que me lo voy a ahorrar porque todo el mundo se habrá dado cuenta. Añado a todos los despropósitos lo mal que está Toda Erika y lo mucho que me ha cansado el tema “pantalla diferente para cada momento de la acción”. Por no hablar de lo aburrida que empiezo a estar de los dramas policíacos…

De Aishiteru. Creo que es un buen drama. No se le puede pedir algo que no ofrece desde un principio, un conflicto mayor, y el final es un tanto descafeinado. Por otro lado, creo que los motivos del asesinato son inverosímiles, que el asesinato en sí lo es y, por qué no decirlo, que no me parece un asesinato. Me han gustado mucho las interpretaciones, sobre todo las de las dos madres y la del chaval “asesino”. Y francamente, el único que me da pena es Kiyo-tan.

De MR. BRAIN. Yo creo que es un vacile al personal, en serio. El último capítulo me ha parecido tan surrealista que yo creo que es una parodia. No tengo mucho que añadir a lo que dije en su día. Por supuesto, el drama se queda abierto para meterle especiales, películas y segundas partes si hiciera falta. El único capítulo que me ha gustado ha sido el de Nakama Yukie.

La 60º edición la ignoré porque estaba de hiatus y porque no había visto ningún drama de los premiados. Los premios de la 61º edición, es decir, los de la primavera de 2009, acaban de ser anunciados y hay cosas interesantes que destacar.

BOSS se ha llevado cuatro. Mejor drama, mejor actriz principal (Amami Yuki), mejor actor secundario (Takenouchi Yukata) y mejor(es) director (es) (Mitsuno Michio, Ishii Yusuke, Hoshino Kazunari, Narita Takeshi). Y yo tengo cuatro cosas que decir: me parece mucho mejor drama Aishiteru, por ejemplo, el papel de “feminista” de Amami Yuki no me está gustando nada, a Yukata se lo han dado porque efectivamente es lo único que se salva del drama y, no sé por qué, pero los dramas con más de un director no suelen gustarme mucho.

Shiroi Haru se ha llevado tres. Mejor actor principal (Abe Hiroshi), mejor guión (Ozaki Masaya) y el premio especial a la niña (Ohashi Nozomi). No me retracto de lo que dije en su día sobre el drama y sigo sosteniendo que Abe Hiroshi está sobreactuado, por tanto, no comparto los premios.

Por último, Smile se ha llevado uno, a Aragaki Yui como mejor actriz secundaria y The Quiz Show 2 a la mejor canción, de Arashi, por cierto.

Ahora viene la pregunta, ¿y dónde está MR. BRAIN? ¿Cómo es posible que un drama así no haya sido premiado? ¿Apuestas? Como ha terminado en la de verano, lo colarán sin pudor. ¿Qué apostamos?

Karei naru spy

Un timador encarcelado (Nagase Tomoya) recibe del mismísimo primer ministro japonés la orden de incorporarse a un departamento de los servicios secretos que se encarga de minimizar y neutralizar la amenaza terrorista en el país. La habilidad del timador consiste en adaptar su personalidad a lo que la gente desea con la ayuda de un colgante con forma de cruz (¿?). En el primer capítulo utiliza ese don en numerosas ocasiones en lo que podría llamarse “Speed en Tokio sin Keanu ni Sandra, pero con Tomoya y Kyoko“.

Hay varias cosas que me han llamado la atención. La primera, la cantidad de dramas que vienen, o están por venir, relacionados con el terrorismo y las formas varias de luchar contra él. Karei naru spy es una comedia y es más llevadera, ¿pero de verdad es un tema tan interesante como para que haya tantos dramas? La segunda, que no tiene nada que ver con la primera, es la estética sesentera del drama. Sobre todo es muy evidente en el vestuario de los actores y, sobre todo, en el de Fukada Kyoko que parece un maniquí. Tercero, el homenaje que supone la primera media hora a todas las series de televisión y películas de espías, con zapatófono incluido.

Lo que no me ha gustado tanto es que, salvo los casos, no le veo un hilo argumental consistente. Tampoco me gusta que a Nagase le hayan encasillado de nuevo en el papel de gracioso y gesticulador excesivo. Tampoco me gusta Fukada como actriz. El primer caso tampoco me ha parecido gran cosa. Cuánto tampoco. Y sin embargo, como en la primera media hora me reí bastante con el Superagente 86 japonés, creo que le voy a dar una oportunidad.

scandal041

Advertencia: posibles destripes o spoilers.

Prometí que haría una reseña de Scandal y aquí estoy. Lo que ya no puedo prometer es que sea coherente porque hace tanto tiempo que terminé de trabajar en el drama que solo puedo recordar lo bueno. Lo malo, que incluye un final un tanto forzado  y algunos errores de guión, está más borroso en mi memoria. De todas maneras, lo intentaré.

Scandal es la historia de cuatro mujeres que no se conocen hasta que una amiga común las invita a su boda y luego desaparece. Efectivamente, tal y como se comentó en su día, las cuatro encarnan en cierto modo un estereotipo de mujer muy bien definido: una de ellas es la ama de casa machista y tradicional, otra es la chica joven, hermosa y superficial, casada con un hombre mucho mayor que ella, otra es la mujer cincuentona e independiente que mantiene al vago de su marido y, por último, está la jovencita casada con un marido tacaño que se evade de su vida monótona gracias a sus ensoñaciones. (más…)

Anata no Tonari ni Dareka Iru

Parece una familia feliz  y normal, ¿verdad? Anata no tonari ni dare ka iru es la historia de esta familia. Al principio del primer capítulo, viven en un pequeño apartamento de Tokio, pero enseguida se mudan a una casa que el marido hereda de un padre al que no conoció. La casa es, ante todo, grande. Lo que no es tan agradable son los vecinos, unos extraños, otros silenciosos y otros directamente como una cabra. Y por si la presión vecinal no fuera poco, Azusa (Natsukawa Yui), empieza a tener alucinaciones (o no) relacionadas con cierto acontecimiento de su pasado.

El primer capítulo tiene todos los ingredientes de una película de suspense. Las pistas para despistar y las que realmente llevan hacia algo. Y todo en torno a un cogollo argumental que a mí me parece muy bien montado. El primer capítulo me ha dejado la sensación de que será un gran drama si empieza a resolver incógnitas con la suficiente habilidad como para no aburrir al espectador (y sin necesidad de añadir más como han hecho en Lost, serie que, por cierto, abandoné antes de que empezara la temporada pasada).

Otro de los puntos fuertes del drama, además de los sustos varios aunque comedidos (hay uno que a mí me ha puesto los pelos de punta), es la interpretación. Son actores que a mí siempre me han gustado mucho, tanto Natsukawa como Yusuke Santamaria. En conclusión, que si se mantiene así, es posible que sea próximo candidato para el fansub. De momento, está en soft, en D-Addicts.

Anata no Tonari ni Dareka Iru 2

Muestra del miedo que pasa la pobre mujer :P.

Closed Note 1

Advertencia: voy a destripar todo lo que necesite.

Closed Note es una película de dos horas y dieciocho minutos de metraje. Desconozco si es una duración habitual en el cine japonés. A mí me parece excesivo si divido el tiempo total por los minutos en los que realmente pasa algo. Porque, ¿qué hago con el resto? Distraerme. Por otro lado, al ser una película tan suave, lenta y larga, casi ninguno de los acontecimientos chirría en la mente del espectador al intentar encajarlos. Y quizá por eso me ha gustado. (más…)

1 Litro

Por si acaso, destripes, todos los que pueda.

Así, informal el título que queda más bonito. Terminé de ver ayer 1 Litro de Lágrimas. Lo cierto es que no sé por qué no la había visto antes, supongo que porque tanto litro comenzaba a saturarme. Después de una pequeña reflexión, haciendo pareado he llegado a una conclusión: si existe película y drama, y la primera es anterior, siempre hay que ver primero la película porque si no ésta siempre estará en desventaja con respecto al drama. Simplemente por el hecho de que una película suele durar una hora y media y el drama casi diez horas.

A favor de la más antigua, he de decir que es bastante más fiel al diario que escribió Aya que el drama. Por lo menos se muestra algo más dura en los rechazos que Aya recibió que en televisión, que quizá lo endulzó todo un poco más. Por supuesto, el chico no existe en la película. De hecho, se centra mucho más en la temporada que Aya pasó en el colegio de discapacitados. La parte del instituto es muy breve y, si no recuerdo mal, no hay 9 de marzo. La película termina cuando Aya pierde el habla y todos sabemos que el drama lo alarga algo más. Por otro lado, su doctor, como en la realidad, es una mujer, y no un actor popular y buenorro como en el drama.

Lo que quiero decir es que, a pesar de contar la misma historia, son dos productos distintos, y como tales, orientados a públicos distintos y con adaptaciones de guión totalmente distintas. (Perogrullo). A mí personalmente me gusta más la interpretación de Onishi Asae (que se ha operado toda la cara porque a mí me ha costado mucho reconocerla) que la de Sawajiri Erika, pero al mismo tiempo, si tengo que pensar en Aya, siempre me vendrá a la memoria la cara de Erika y no la de Onishi. Quizá algo parecido ocurre con las dos madres y con el resto del reparto. (Chascarrillo: la protagonista de la película es la amiga que Aya-drama tiene en el colegio de discapacitados).

En conclusión, y quizá por haber visto primero el drama, la película me ha dejado fría e indiferente. Pero la recomiendo, sobre todo a aquellos que se cansaron de tanta dulzura o que no hayan visto el drama, sobre todo a estos últimos.

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